Cd. Altamirano :: Miércoles, 22 Mayo 2013
Las campañas, en opinión de Jesús Pintor Alegre

* En Tlalchapa, los seguidores del PRD y el PRI, estuvieron a punto de liarse a golpes, en una clara intención de sacudirse a fulano o zutano

Ciudad Altamirano, Gro. Un domingo de debate presidencial, el segundo, y a 21 días de las elecciones, que ha soltado en el aire ese tufo de una emoción que parece apagarse, que se amaran a los acontecimientos recientes, que se enmarañan por sí solas en la región calentana.

Así a lo pronto, “la trabada” que le pusieron sus propios correligionarios, a Alejandro Lira Rodríguez, ex abanderado del Partido Acción Nacional (PAN) por segunda ocasión, por lo que había decidido a abandonar al partido blanquiazul.

El segundo candidato del PAN a la misma plaza que se les va a los panistas, el anterior había sido el payasito Francisco García Tintin, y la trabada a la que se refería Alejandro, tenía que ver con que a su hija Alicia Lira Hernández la habían bajado en la lista de los candidatos a regidores.

Alejandro Lira trabado

De allí que hubiera preferido irse con el candidato a la presidencia municipal de Pungarabato, por el PRD, Miguel Ángel Albarrán Almazán; como en contrapeso a lo que había hecho Tintin, que había preferido el PRI, con Reynel Rodríguez Muñoz.

No, la emoción no se siente, al menos no para los candidatos de esto y lo otro, los calores calentanos se entrelazan, con las ansias por ver una salida que no ofrecen, y que de hacerlo, no se ve en ninguno de los abanderados.

El fin de semana por la noche, y en la línea de su estrategia de campaña en Tlalchapa, los seguidores del PRD y el PRI, estuvieron a punto de liarse a golpes, en una clara intención de sacudirse a fulano o zutano, echándose la culpa de la agresión que en realidad no se vio con claridad.

Ese mismo día viernes, la cruda de los periodistas por aquello del día de la libertad de expresión, con festejo o no, regalos chanquiques de lo que fuera, pues no eran profesores ni madres de familia, regalos que fueron desde un chaleco tramposo rojo con la leyenda del candidato del PRI, hasta un ventilador.

¿En dónde está la emoción hacia las campañas?... ni a donde ir ni a cuál irle, se dejan escuchar los taxistas en sus comentarios “no sé, pues la verdá no sé, todos quieren lo mismo”, en frases que duelen y agreden al mismo enfado personal.

Ortodoxos bizarros

Los más de 460 candidatos entre alcaldes, diputados, regidores, y síndicos procuradores están allí, con algunos movimientos, cuatro a la fecha: Enrique Jaimes, candidato a síndico en la planilla del PRI en Tlalchapa; Ángel Palacios Sebastián, quien según el registro buscaba la diputación por el PAN, y que desmintió.

Y ya en lo último, dos ex candidatos panistas que querían la alcaldía de Pungarabato: Francisco García, y Alejandro Lira… que se fueron en una huida poco ortodoxa, o más bien, en un acto de lo bizarro en el abstraccionismo.

Boletines de esto y lo otro, cargados de favoritismo, lonas con la imagen de un rostro que se ilumina con una sonrisa fingida, pegotes, caricaturas extrañas, frases artificiales y desafortunadas en su gramática.

Una Guadalupe Eguiluz Bautista poco tolerante, y que ha resaltado por una piel muy sensible, que no soporta la crítica, y que se agazapa en su supuesta fama y penetración en los tlalchapenses, a quienes quiere gobernar por segunda ocasión, pero no por ello es cacique, sino todo lo contrario, de acuerdo a sus entendederas.

Un Reynel Rodríguez con poco tino en su campaña, frases como “los del cerro San Juan se están muriendo de hambre”, u ofrecer un lote de 10 por 20 metros para un fraccionamiento para periodistas.

Las novedades en las campañas no se observan, parece dejarse en el aire, políticos socialmente desfasados, con poco tino en sus planteamientos, sin datos duros, con desconocimiento casi total de la realidad de sus propios municipios en casos de los que quieren las alcaldías, o sus distritos en los que buscan las diputaciones.

Un cuadro que se enmarca en el debate dominical, transmitido por la noche, con candidatos a la presidencia de la República que se enarbolan como los portadores de la verdad absoluta, con un moderador que se desespera con las intervenciones de las abanderados.

Candidatos los calentanos de todos los partidos, que se agruparon frente a un monitor de televisión, para ver ganar a su gallo, lodo de repente, algunas frases ingeniosas, sorna, algunos planteamientos sin sal.

Un Quadri cuestionador, un Peña Nieto con la firma salinista, al que le duele la pobreza, una Josefina Vázquez Mota perdida en los tiempos, y un Andrés Manuel López Obrador, lento en sus pronunciamientos, y que el traductor para los sordomudos, que en el recuadro parece descansar por las pausas.

No, la emoción sigue sin aparecer, el candidato ganador en lo que hace al debate presidencial, es dependiendo del color del simpatizante. En la Tierra Caliente está allí, en espera de esos 21 días en los que sólo algunos seguirán comiendo con manteca, y que dejó en el camino, grandes costales de sueños

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