| Reos de alta traición | ||||
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| Noticias - Opinión |
En el Acta de declaración de Independencia de México, firmada en noviembre de 1813 por Andrés Quintana Roo, Ignacio López Rayón, José Manuel de Herrera, Carlos María de Bustamante, José Sixto Verduzco, José María Liceaga y Cornelio Ortiz Zárate, se declara que “queda rota para siempre jamás y disuelta la dependencia del trono español…”. La declaración de Independencia abunda y “… se declara por reo de alta traición a todo el que se oponga directa o indirectamente a su independencia, ya sea protegiendo a los europeos opresores, de obra, palabra o por escrito…”. Para cualquier persona que tenga un dedo de frente para mostrar inteligencia, resultará claro que nuestro país no es independiente ni política ni económicamente por lo menos desde los años ochenta, cuando los gobiernos del PRI se sometieron a las decisiones derivadas del Consenso de Washington e impuestas a todos los países del Tercer Mundo mediante el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. Nos han arrebatado la independencia y el futuro, y nos han condenado a la dependencia en aras de un progreso que nomás no llega a México desde hace treinta y dos años que han gobernado los gobiernos neoliberales del PRI y del PAN. La confrontación entre los mexicanos que se derivó de la lucha independentista iniciada por Miguel Hidalgo y los conspiradores de Querétaro, no sirvió más que para alimentar la esperanza, la confianza y la fe, en gobiernos que han traicionado una y otra vez la confianza de los mexicanos. Porque considerando el daño que los gobiernos del PRI y del PAN le han hecho a México, la forma como han malbaratado los bienes nacionales, la forma como han entregado los recursos estratégicos como la luz, el agua, los bosques, los minerales y el petróleo a los extranjeros, no cabe duda que por lo menos los cuatro últimos presidentes deberían ser juzgados como reos de alta traición. Sobre todo, Carlos Salinas, que regresa triunfal y simbólicamente de la mano del presidente nacional del PRI, y Felipe Calderón. Las decisiones de los presidentes priístas y panistas han resultado criminales para la vida de los mexicanos y han llevado la calidad de vida a niveles de infra subsistencia. Las conquistas laborales, las conquistas logradas en derechos humanos, se han visto enviadas a la basura, y sufrirán el tiro de gracia en unos meses, cuando sea aprobada la reforma laboral que convertirá a los trabajadores mexicanos casi en esclavos, sin derecho al trabajo, y los que trabajen, sin derecho a la jubilación y a la pensión, y sin derecho de huelga. Al institucionalizar la criminalidad, han convertido la vida de los mexicanos que no pertenecen a la clase política, en un verdadero infierno de incertidumbre y temor. José María Morelos, Miguel Hidalgo, Ignacio Allende e Ignacio Aldama, Ignacio López Rayón y la corregidora de Querétaro, se removerán en sus sepulcros y seguramente renegarán de pertenecer a una raza que ha permitido ser tan pisoteada, traicionada y humillada, tantas veces y por tantos. Tal vez por eso es que no hay nada que festejar este quince de septiembre. Tal vez por eso no se observa el júbilo de antaño en la gente. Las casas no lucen arreglos patrios y los autos no portan banderas tricolores. Tal vez por eso mismo el alcalde de Altamirano olvidó que estamos en las fiestas patrias y las calles de Pungarabato no lucen los colores verde, blanco y rojo. LOS DIPUTADOS QUE NO ENTRARON Y LOS QUE SÍ ENTRARÁN: COMO CHANA Y JUANA Transcribo parte del comentario de mi amigo el maestro Isaías Alanís respecto a la decisión del priísta TRIFE (léase PRIFE). “Y los cinco que arribaron como diputados, son dinosaurios y bucaneros a sueldo ¿qué no hay nuevos cuadros en el PRI y otros familiares más lejanos del Verde Ecologista? Repite Héctor Apreza Patrón, Verónica Muñoz Parra por el tricolor. Karen Trujillo, esposa del diputado verde saliente Marco Antonio de la Mora; Jorge Camacho del PAN, y por el fantasmal Movimiento Ciudadano, un fantasma terrenal chapucero Evencio Romero. Los cinco se ganaron la rifa del tigre sin comprar boleto, van a cobrar por levantar el dedo”. Estimado amigo Alanís: con una raza de bronce como la nuestra, ¿a qué más podemos aspirar, sino a cobre? Noticias más recientes:
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