Apocalíptica jornada por la gasolina, en Huetamo

-La gasolinera Jennifer pidió el apoyo de Tránsito para poner orden entre los consumidores de Churumuco, Guayameo, Aratichanguio, San Jerónimo, Zirándaro…

ÁNGEL RAMÍREZ ORTUÑO

HUETAMO, MICH.

A pesar de que a la medianoche del martes arribó a Huetamo una pipa cargada de gasolina procedente de San José Iturbide, Guanajuato, y que de inmediato empezó a surtir a cientos de conductores de automotores noctámbulos la gasolinera El Diamante, de la tenencia de Cutzio, horas después se agotaba el combustible y seguía el predicamento en el centro de la ciudad, hasta que en punto del mediodía se reiniciaba el abasto en la gasolinera “Jennifer”, ubicada en el puente de La Reforma, en avenida Madero Norte, desde donde partían largas filas de carros, camionetas, coches, motocicletas y infinidad de personas armadas de botes de plástico en busca de abastecerse de gasolina.

El problema del desabasto con el amanecer del miércoles hacía crisis en Huetamo, y ya no era una quimera sino una amarga realidad y el problema derivó que, por ejemplo, al mediodía la gasolinera Jennifer solicitara el apoyo de la delegación de Tránsito para poner orden entre los abrumados consumidores que arribaban desde puntos lejanos de Huetamo como Churumuco, Guayameo, Aratichanguio, San Jerónimo, Zirándaro, Tiquicheo, Carácuaro y otros puntos de San Lucas, dado que el supuesto desabasto generaba colas de automotores que cruzaban la ciudad sobre avenida Madero, mientras que otra fila se perdía rumbo a la zona de tolerancia en espera de turno para surtirse.

En entrevista, el administrador de las gasolineras de El Diamante, de entrada explicaba que dada la inusitada situación, que sólo se había visto el día de la inauguración de esa gasolinera en el mes  de agosto, se habían visto en la necesidad de solicitar el apoyo de la delegación de Tránsito municipal, pero que al no resolverse esta el problema, se acudió al refuerzo de la Policía Michoacán, que hizo enseguida acto de presencia, donde hubo momentos en que ni su presencia calmaba los ánimos de gentes molestas que exigían se les surtiera gasolina en garrafas de plástico, lo que debió suspenderse.

Incluso, hubo un momento en que una ordenanza municipal solicitaba suspender el abasto.

De esa forma, Huetamo vivió un día por demás complicado, sin precedente en la historia, dado que la ciudad prácticamente quedaba paralizada, sin embargo, la noticia del administrador de las gasolineras El Diamante era de que Huetamo contaba con suficiente abasto, y que dos pipas de esa empresa iban y venían cargadas de combustible, y que así el abasto estaba garantizado, no así la tranquilidad de diversos conductores que se quedaban varados en carreteras rurales, lo mismo que motociclistas, camiones repartidores de mercancías, taxis y demás unidades que esperaban turno para llegar a las bombas distribuidores.

En una entrevista en vivo para Ecos de Huetamo difundida por redes sociales, enseguida otra entrevista en vivo con enlace con la estación radial La Guacha, el administrador explicaba que sólo era  cuestión de horas para resolver el problema de ese día, y que para las 4 de la tarde venderían gasolina a los portadores de botes de plástico.

Por otra parte, a pesar de la insistencia, este corresponsal no logró una entrevista con la autoridad municipal, de quien se pretendía conocer su punto de vista y lograr un mensaje que tranquilizara a la municipalidad, y sólo se argumentó que el alcalde de Huetamo estaba ocupado.

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